NO ERES BIENVENIDO, Varios Autores (Parte 2)

No os embarquéis en este viaje si no habéis leído la primera parte de la reseña

Espero que hayáis tenido una feliz semana. Aquí está vuestro ronin de todos los jueves, esta vez motorizado, para ofreceros el final de la reseña de NO ERES BIENVENIDO. Adelante con los PUEBLOS FANTASMA de Estados Unidos…

ronin auto

Siempre vuelven para el juicio: 

Wil Edelstain conduce por la estatal 32, en Minnesota. Engañado por su mujer, ha decidido cambiar de vida, aceptando un trabajo como maestro de escuela en un lugar llamado Silence Peek. Relato de inicio clásico, con las advertencias típicas del empleado de la gasolinera:

Escúcheme con atención amigo: nadie en su sano juicio se adentra en Silence Peek desde la inundación del año 97.  

Se produce un flashback y con él un cambio de narrador. Nos transportamos un año antes, conociendo la historia de Walter Simmons, predecesor de Wil Edelstain en el empleo. Comportamientos extraños y más advertencias.

katrina-new-orleans-flooding3-2005[1]--644x362

Silence Peek es un lugar no solo arrasado por una inundación, sino también por una serie de sucesos trágicos que no tienen nada que ver, y de los que seremos informados a su debido tiempo. Las dos historias están relacionadas y evidentemente guardan relación con el empleo.

El giro final tiene su pequeña dosis de sorpresa. Siempre vuelven para el juicio es un relato que, en mi opinión, contiene demasiada información en detrimento del ritmo narrativo. Los personajes se dedican a contarnos la historia, más que a vivirla.

Bleedy Hills: 

ar126123134533505
“Welcome to Bleedy Hills, Only one in the Universe”

  El relato se basa en una premisa que me ha parecido interesante, quizá por la manera de su autora al tratarla: la desaparición de una amiga y su búsqueda.

Lo que sí llegó fue esa postal de su puño y letra. Ayuda: ríos de sangre en Bleedy Hills. 

Es un relato verosímil, construido con pequeños detalles que lo hacen creíble, como por ejemplo la amistad de la desaparecida Laura, y la protagonista, Lola. Me ha gustado el hecho de que la narradora no sea estadounidense, sino una española siguiendo los pasos de su amiga en el país. Sus investigaciones la llevan a Bleedy Hills, pequeño pueblo paradisíaco de California, donde se enrola en un grupo de europeos ávidos de aventuras.

No se sabe bien cómo es posible que haya un lago de agua salada que no tiene la misma composición química y mineral que el océano más cercano. Es tal la cantidad de hidratos, que afecta a los aparatos eléctricos y provoca anomalías en la naturaleza. (…) Es uno de los motivos por los que esta región está tan aislada y se traten estos viajes con tanto secretismo.  

En este sentido, funciona bien el tópico de las películas de miedo, en la que el espectador (en este caso lector) intuye la catástrofe antes de que suceda. Personalmente, los extraños fenómenos naturales me causan más inquietud que la simple mención de lo paranormal.

La historia me ha resultado cotidiana y creíble, algo que siempre es necesario en el terror. La protagonista está en guardia por la desaparición de su amiga, y eso hace que podamos ver los comportamientos sospechosos que suceden a su alrededor, mientras el resto de viajeros los ignoran. El pueblo al completo nos espera tras una gran pancarta y globos de colores.

Me siento como un niño en una fiesta de cumpleaños. Pienso en Laura, la busco entre la multitud, recuerdo las postales, el cartel profanado y ya no me siento como una niña. Me siento mucho más como una tarta.  

Me ha saturado un poco el discurso interior de la protagonista, su insistencia ante el horror que, intuye, le espera en Bleedy Hills. Pero la autora triunfa en saber explotar la idea de América como continente virgen y misterioso. El horror que espera en Bleedy Hills no es maligno, sino primigenio. Un horror antiguo que no entiende de moral y que no necesitará justificarse. Muy bien trabajada también me ha parecido la idea del viaje, el desamparo, la sensación de que todo es nuevo y de que cualquier cosa, no necesariamente buena, puede suceder. En definitiva, un buen relato.

El Abono: 

El pueblo se reducía a una centena y poco más de casas pintadas del mismo anodino color. Había una biblioteca rancia que sus ignorantes vecinos visitaban, una sala de cine que proyectaba películas que llegaban con varios años de retraso después de un estreno, un surtidor a pie de la carretera que conectaba con el pueblo más próximo a veinte millas, una pastelería, un bar y algún que otro local mas aparte del invernadero, seguramente.

Esto es Ruggsville, y en este deprimente marco sigue con su vida Jacqueline Ess: la solterona del pueblo, mujer flaca y de ojos verdes. Concretamente en el invernadero donde cuida de las plantas, incluida el último cactus que consiguió crecer en los campos cercanos.

Cactilio, siempre en nuestros corazones
Cactilio, siempre en nuestros corazones

Jacqueline trabaja con Marco, apodado en el pueblo como el tarado.

Nunca le pasó desapercibido cómo Marco tocaba de sutil manera la mezcla de abono. (…) Nunca el invernadero había estado tan lleno de color y de vida a finales de octubre. Era lo único que hacía bien.

Temática interesante también la que encontramos en El Abono, y que ya os podéis imaginar. El relato sucede la noche de Halloween, en la que cómo no, extrañas energías se mezclan con los más bajos instintos de los lugareños, ofreciendo al lector un mórbido espectáculo. Narrado además con muy mala baba, y divertido cinismo, por parte de la autora. Me resulta complicado explicaros de qué trata sin ahorraros la sorpresa. Baste decir que no es una simple historia de fantasmas o asesinatos, lo cual siempre se agradece.

Es un relato muy breve, bien escrito. Lo he disfrutado, pero me ha dejado un poco con sensación de coitus interruptus. Por eso me pregunto si no se podría haber explotado el tema un poco más, pues la historia vale la pena.

Familia: 

Alexander Holder, anticuario y contrabandista, se dispone a comprarle una pieza a un anciano residente en un villorrio llamado Glory Hole. El escenario es Alaska, con su tierra despiadada y blanca, su cielo en constante penumbra.

images

Como era de esperar, hay problemas para el protagonista.

Trató de arrancar; nada. Ni siquiera un leve amago. Abrió la puerta dispuesto a poner en práctica sus someras dotes de mecánico. El choque térmico le hizo cerrarla de un portazo con las cejas congeladas. Tardó un instante en asimilar la situación, luego entró en pánico. Iba a morir congelado en el culo del mundo.  

Pero tranquilo Alexander, que aún estamos en las primeras páginas. La congelación en una carretera perdida no es para ti, todavía tienes que llegar a Glory Hole.

Una furgoneta negra lo adelantó y paró justo delante (…). Alex prácticamente saltó al otro coche. Arrancaban mientras imaginaba a su nuevo compañero de viaje tirándolo montaña abajo, después de sodomizarlo y robarle hasta los calzoncillos.  

Enfrentándose a los elementos, Alexander y su salvador llegan finalmente al pueblo. Allí le espera su contacto, el anciano. No es otro que el alcalde del pueblo, y está interesado en algo mucho más que una simple transacción comercial.  

Un Tótem anodino
Un Tótem anodino

Familia introduce el tema de los nativos americanos (y también algo más) Sus puntos fuertes son la construcción del protagonista y su estilo narrativo, fluido y sugerente. La ambientación del clima gélido también me ha parecido muy bien cincelada.

La niebla había desaparecido de repente como por arte de magia. Una gran aurora boreal verde iluminaba todo el largo y estrecho valle, encajonado entre montañas. Ni rastro de los ancianos. El viento gélido castigaba el páramo, haciendo insoportable el frío, insensibilizándole la cara.    

Es un relato que prometía mucho, quizá por eso soy un poco duro en el balance final. Supongo que me esperaba algo más de lo que he encontrado. Sin entrar en spoilers, me ha parecido demasiado clásico tanto en los elementos como en los giros dramáticos.  

Familia es un relato trabajado, bien escrito, que hubiera elevado a una de las joyas de la antología, de haberme encontrado una temática que me hubiera resultado más inesperada.

Holy Moon:

Bueno, aquí encontramos una sorpresa que a mí al menos me ha resultado agradable, y es la orientación gay de sus dos protagonistas: Connie y Rose. El autor de Holy Moon es también el organizador de la antología y ha sabido darle un toque distintivo a su historia.

2442699_cast-members-lea-seydoux-and-adele-exarchopoulos-pose-during-a-photocall-for-the-film-la-vie-d-adele-at-the-66th-cannes-film-festival

El escenario son las inmediaciones del Lago Manitoba, en Canadá. Por allí andan Rose y Connie, entregándose a escarceos y discusiones.

“La rubia pensaba de nuevo en aquella frase mientras su chicarrona apretaba con fuerza sus muslos y movía la cabeza entre sus piernas con más determinación. ¿Era placer o dolor esa corriente que sacudía sus ingles y que amenazaba con hacerla gemir estrepitosamente de un momento a otro?”

También aquí encontramos la presencia de los nativos americanos, concretamente, la tribu cree. En la persona del agrio John Sasatchewan, guardia de la reserva.

—¡Sí, preciosa! Ya me lo habéis dicho antes. Sólo queréis llegar a Holy Moon para reuniros con esas amiguitas vuestras… tortilleras también, supongo. —¡Sea más respetuoso, indio de mierda!  

Y en este sentido, encontraremos todo lo que conviene esperar de los nativos americanos. Extraños tótems, leyendas que han llegado al presente a través de la tradición oral, lobos amaestrados, amuletos, y extrañas maldiciones al otro lado de la montaña, en el sitio que los hombres blancos llamaron Holy Moon.

El relato es una nota discordante, quizá por deseo expreso del compilador. Un relato ¿folclórico? ¿humorístico? ¿romántico? Desde luego, por momentos, debe más a esos géneros que al de terror. Creo que, de haber sido colocado en una posición más temprana, habría funcionado perfectamente como desengrasante, debido al tono que emplea su autor.

Alimañas:

No había nada incómodo en el silencio que mantenían. Tampoco tenían nuevo que decirse. Ninguna estaba bien, sus tristezas se asentaban como el polvo en una habitación cerrada.

Trizia y Ruth, cuñadas, son las protagonistas de este relato intimista. Una familia de dos, si descontamos a Pips, la gatita adoptada por Ruth. Intimista porque está construido desde dentro, es decir, desde los personajes y sus sentimientos. Nada de referencias ni ambientación: nos mete de lleno en la historia, y somos los lectores los que tenemos que ir descubriendo la historia que comparten estas dos mujeres.

Continuaba tan taciturna como siempre, pero se había soltado el pelo por primera vez en dos semanas y una enredadera de rizos oscurísimos le enmarcaba el rostro pálido. Quizá haber recuperado la belleza de su cabello era lo que la hacía parecer un poco más feliz. O un poco menos muerta.

Sabemos que Alimañas sucede en algún lugar del Midwest, un lugar en el que no parece haber nada más que trigales y viento. Que muchas cosas han cambiado en las vidas de ambas mujeres, y que Ruth no suele disfrutar de una sola noche sin pesadillas. Pronto comprenderemos el porqué de sus pesadillas. También nos iremos sumergiendo en el panorama trágico que flota en el ambiente y que está perfectamente tejido por la autora del relato, en el que el viento resuena en cada página como un canto fúnebre.

Corn_field_ohio
De nuevo, el trigo como paisaje

Pero no os preocupéis, que esta es una antología de horror, y vuestra dosis encontraréis también en Alimañas. Una historia muy humana, construida a su vez con miedos y pesares humanos. Ha conseguido colarse entre mis favoritas por méritos propios.

Bienvenidos a Hafra:

Paul Harvey es un detective privado, no muy afortunado, al que un mafioso le encarga ir a un pueblo de Massachusetts a traer de vuelta a una mujer a cambio de una gran suma de dinero. Bajo esta premisa se embarca rumbo al destino mientras su instinto le advierte de que algo no va a ir bien.

Al pensar en el condado de Essex, quizás por las novelas que había leído durante su adolescencia, no podía evitar pensar en pueblos como Salem, o más concretamente, con lugares inexistente como Innsmouth o Arkham. Emplazamientos oscuros y llenos de misterio.

Una vez llega al pueblo, poco a poco todo le apremia a que escape de ahí, pero las circunstancias y su misión le retienen en Hafra.

Si lo veis, dad media vuelta.
Si lo veis, dad media vuelta.

El autor utiliza un lenguaje que te sumerge en la historia enseguida, con unas ágiles descripciones y unos diálogos muy explícitos que logran que bebas las palabras con mucha fluidez.

No será una reunión larga, y en cuanto termine ellos enviaran todo lo que tengan a matar a ese cabrón. Tiene que ponerse en camino ahora mismo y sacar a Evelyn de allí. Llámeme cuando estén a salvo en otro pueblo, preferentemente en cualquier otro estado. Yo me haré cargo de los gastos para que esa zorra pueda establecerse y empezar de nuevo en otra parte.

No me atrevería a clasificar Bienvenidos a Hafra como un relato de terror ya que no he tenido esa sensación en ningún momento, pero eso no implica que no sea un relato entretenido que te ayuda a concluir esta antología con un toque fresco.

no eres

Esta ha sido una reseña ronin. He intentado analizar cada relato y dar mi opinión, siempre personal, para ofreceros un balance de la antología. Vamos con los comentarios finales. La maquetación (yo he leído la versión digital) me ha parecido muy superior a la de otras editoriales. Solo he encontrado pequeñas erratas en dos de los relatos.

Juzgando la antología en perspectiva, pues hay relatos más buenos y otros más básicos, lo cual es normal. En eso consiste una antología, en que los autores más novatos puedan foguearse y aprender junto a los que ya tienen más tiros pegados. Porque, a pesar de que hay relatos menos potentes, os aseguro que todos los trabajos que conforman No eres bienvenido se notan pulidos y trabajados.

El problema que tiene esta antología es evidente, la temática del pueblo maldito se repite en cada historia. Lo cual habría estado bien para 5 o 6 historias pero dificulta la lectura de 13, al menos de carrerilla. Es más una antología para leer con calma, un par de relatos de vez en cuando.

En mi opinión, lo más destacable de No eres bienvenido son unos relatos concretos, joyas que me han sorprendido muy gratamente. Destaco especialmente HONEYBROOK, INSS TOWN y ALIMAÑAS, por su originalidad y calidad literaria. Da gusto ver algunos relatos tan mágicos, escritos por gente que vive tan cerca. Y en el supuesto de que aún haya debate al respecto, para mí lo mejor de la antología está escrito por sus escritoras. 

Interesante publicación por tanto, de una editorial como LA PASTILLA ROJA, a la que estos ronins seguirán de cerca, eventualmente reseñando otras de sus antologías.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s