REWARD, Paulo César Ramírez

Agradecer a Neonauta Ediciones que esté recuperando el concepto del bolsilibro, novela entretenida y barata para disfrute del lector. La edición de REWARD es más que aceptable por su ajustadísimo precio: 4,95€, esto es un hecho a ensalzar. Sí me gustaría comentar que las letras podrían ser más grandes, lo cual facilitaría la lectura. (También las letras de este blog deberían serlo: estamos trabajando en ello) Pero vamos con el contenido:

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REWARD es un western distópico. Se ambienta en una realidad en la que los Sudistas no fueron vencidos en la Guerra Civil estadounidense, y forman su propio país desligado de la Unión: Los Estados Confederados de América.

Protagoniza esta historia el mexicano Eulalio Alpidio Alfonso Décimo Olate, Chuck para los amigos. Chuck, a veces también llamado Al, está en posesión del Ojo del Diablo, un injerto que sustituye a su propio globo ocular y que le permite ver otras realidades. Chuck, como descubriremos pronto, es un verdadero badass:

He escuchado esta amenaza desde que le conozco, solo que esta vez sé que sí puede cumplirla. Vuelvo a levantarme con los reflejos de una serpiente de cascabel diamante cuando escucho ruidos de nuevo. Disparo con precisión justo en uno de mis blancos favoritos. Me gustan las estrellas. Sus cinco puntas me recuerdan el cuerpo de una persona que al final solo será una calavera y huesos. Los tres Rangers que acompañan a Taylor mueren.

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No es casual que los hombres que persiguen a Chuck sean Rangers de Texas. Puede que Reward sea distópica, pero bebe de la realidad histórica del Oeste. Concretamente de la realidad racial, o si queremos decirlo claro, el racismo.

Lleva años tras de mí, creo que soy una especie de obsesión para él desde que pidiera al Senado de Texas que rompiera la zona neutral y reclamara para sí lo que llamó «guarida de forajidos, indios, esclavos prófugos, brujas, mexicanos y la peor escoria que jamás haya conocido la humanidad»

Un racismo histórico que también heredarían las películas del Oeste, presentando al mexicano siempre como el villano, un ser vicioso dado a la bebida y al pillaje. El autor de Reward, mexicano, conoce esta realidad mejor que nadie y nos cuenta una historia del Oeste que juega con estos arquetipos.

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Solo que claro, a la inversa. Los malos aquí son los WASP, White-AngloSaxon-Protestant, esos hombres rubios que aparecen en el mito del oeste como los máximos exponentes de virtud. Vamos, lo que viene siendo un pinche gringo.

Pero Chuck, el portador del Ojo del Diablo, no está solo: otros descastados de América le acompañan en su aventura. Búfalo Black, un gigante negro con la fuerza de diez hombres. Speakwithdeads, chamán exiliado de los Cherokee. Smith, pastor mormón muy amigo de la violencia. Xing Yong, médico chino con sus gadgets. Y finalmente, Inclemente Clementine, de ascendencia francesa y viuda de un forajido.

 

No importa cómo los demás nos llamen. Cada tribu se llama a sí misma en su lengua natal y, si se traduce a las lenguas de las otras tribus, significa lo mismo: la gente, los olvidados…

 

El Ojo del Diablo, que permite acceder a Chuck a los recuerdos de otros, introducirá en la trama una serie de flashbacks que descolocarán al lector más amante de las historias lineales. Al ser una novela de 90 páginas este ritmo atípico, continuamente atrás y adelante, se sostiene bastante bien. Creo que Paulo César Ramírez está intentando buscar un estilo parecido al de los autores Cyberpunk de los 80, él me corregirá si lo desea.

La historia trata de los llamados Artefactos del Diablo. Son siete en total y varios hombres, entre ellos Chuck y su némesis, el Ranger de Texas Tadeo Taylor, los están buscando.

A todos nos gusta el Steampunk, por razones obvias...
A todos nos gusta el Steampunk, por razones obvias…

Taylor está en posesión de uno de los artefactos, concretamente los Brazos del Infierno que lleva injertados en su propio cuerpo. Chuck tiene como sabemos el Ojo, pero además sabe donde se encuentra el Cráneo. La novela nos cuenta la búsqueda del Cráneo y el viaje de Chuck y sus amigos hacia el Cañón del Diablo.

 

Reward es una novela Steampunk, pero incluso tiene sus influencias en el Cyberpunk. Introduce por ejemplo el tema de los implantes, o el de los robots. Como es el caso de HERON, el autómata que se volvió loco y al que Buffalo Black tuvo que enfretarse en el pasado. La novela tiene también toques de otros géneros, como la fantasía y de weird. Incluso de teatro, como ya veréis. Es una novela proteica, rebelde, que cambia y se revuelve continuamente contra sí misma, contra las etiquetas y los moldes.

El Ojo del Diablo me ha recordado a Corum, personaje de Michael Moorcock
El Ojo del Diablo me ha recordado a Corum, personaje de Michael Moorcock

A veces asistiremos a una precisión histórica increíble. En ciertos pasajes cede en cambio a la distopía, ofreciéndonos por ejemplo detalles de los órganos de gobierno de los Estados Confederados de América. En otras ocasiones recita leyendas o descripciones más propias de una novela de fantasía. También hay rifles Spencer que disparan misiles. Y no-muertos.

Chuck es el protagonista de REWARD. Chuck mola.
Chuck es el protagonista de REWARD. Chuck mola.

El grupo liderado por Chuck se embarcará en el Natches VII, un buque de guerra al más puro estilo Nautilus, ametralladoras gatlings incluidas. En la descripción del buque, y también en el tiempo que pasan los personajes en él, se recrea Paulo César Ramírez, autor que no solo cultiva el Steampunk, sino que también ha impulsado diversas antologías del mismo género.

La cuadrilla del mexicano navegará el Red River, superando una furiosa tormenta y un mar de espíritus. Esta escena nos ofrece un acercamiento a lo sobrenatural no desde la habitual visión europea, gótica, sino a través de las cosmogonías de nativos americanos.

Un Cherokee
Un Cherokee

Superadas estas dificultades, el Natches VII continuará con su rumbo hacia el desenlace de la novela, en el lugar conocido como el Cañón del Diablo

Paulo César Ramírez tiene mucho oficio como escritor, pero también una forma particular de escribir. Esto es algo que quien quiera adentrarse en Reward deberá tener muy claro. En este bolsilibro editado por Neonauta nos espera una historia que se muestra mediante la fuerza de la imagen, más que por los canales habituales de la novela.

Tiroteos preciosistas desfilan ante nuestros ojos. Escenas de acción hacen más hincapié en ciertos detalles visuales que en el sentido de esa misma acción. Distintos flashbacks llegan hasta Chuck a través del Ojo, intercalándose en los sucesos de la novela. Reward es ante todo un espectáculo iconográfico, con unas ideas que beben de distintos géneros.

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REWARD tiene a su favor el apostar por la originalidad, tanto por los elementos que la componen como por su estilo narrativo. Pero su autor se encuentra en una encrucijada, pues ha apostado por la narrativa de entretenimiento. En el futuro, si desea seguir transitando dicha senda, tal vez se vería beneficiado si decide moverse de un modo más acorde a los ritmos que la componen.

Creo que los amantes del Oeste la disfrutarán. También los lectores que gusten de gamberradas creativas, o aquellos que ya estén cansados de lo típico y lo lineal.

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Esta ha sido una reseña ronin, escrita por un hombre que no busca honores, sino simplemente cumplir con lo que debe hacerse. He intentado presentar los elementos y rasgos distintivos de Reward para darla a conocer a sus lectores potenciales.

Si habéis comprendido la novela sin necesidad de verla por mis ojos, lo habré conseguido. De lo contrario habré fracasado, y que toda la vergüenza de mis ancestros caiga sobre mí.

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